aprenda joyería

Los mejores amigos de las mujeres son los diamantes. (Marilyn Monroe)

Nunca he odiado a un hombre tanto, como para devolverle sus diamantes. (Zsa Zsa Gabor)

Valoración, Gusto, Critica y Estilo Moderno

Deseo compartir en este Post, un tema muy importante que debemos tener en cuenta: Valoración, Gusto, Critica y Estilo Moderno, Tomado del libro Manual del Platero  de Bernard Cuzner, un libro que a lo largo de sus páginas desarrolla el Diseño y la manufactura de objetos de plata de uso doméstico, como hacer servilleteros, cubiletes decorados con aplicaciones de alambre, formar un jarro, jarra para azucarera,  tetera repujada, cafetera con pico y asa de fundición, juego de salero, pimentero, mostacero, ornamentación de piezas, cincelado, calado de metales, etc.

Al final del libro podemos apreciar cuatro conceptos muy importantes que debemos tener en cuenta, temas que nos dará una forma distinta de enfocar la tendencia del diseño de nuestro trabajo y orientar en la dirección correcta el segmento que deseamos abordar, conceptos válidos también para nuestras creativas joyas.

VALORACION

Estas cortas notas sobre valoración, critica, gusto y estilo moderno se añaden aquí para que sirvan de guía a aquellos estudiantes que no tienen ocasión de ponerse bajo la dirección de un maestro competente en el arte y artesanía del platero.

Desde los comienzos del presente libro, el lector se habrá dado cuenta de que el autor da mayor importancia a la valoración y comprensión del arte de la platería  que a los mismos elementos técnicos y materiales del oficio.

El verdadero artesano que siente su obra y es responsable de su labor, pone en ella todas las facultades de su cuerpo y de su alma.

La valoración de las obras hechas por el hombre o la mujer se mide por el grado de acierto o desacierto en lograr satisfacerse a sí mismo. No es cosa sencilla encontrar la justa medida de este valor. Para intentarlo deberemos poner en juego todas nuestras facultades y una vida entera para conseguirlo. Sin esta disciplina estaremos a la merced de cualquier cambio de opinión o de gusto con que tropecemos. Más de lo que podamos aprender de los demás, es nuestro propio juicio lo que cuenta en realidad. Pero hasta alcanzar este juicio acertado y razonable nos habrá sido preciso elaborar y comprobar las ideas llegadas a nosotros todas direcciones, en el laboratorio de nuestra inteligencia.